A veces deseo algo que no tengo, que no necesito, me siento en el lugar equivocado, doy importancia a lo superficial y adelanto conclusiones. Todavía el proceso no está acabado y es difícil hacer un balance desde aquí pero estamos en el lugar correcto, valorando lo conseguido. Desde que vimos el edificio la primera vez, intentamos dilatar el espacio expositivo e integrar la escalera exterior al proyecto. Los dos espacios, la sala y la escalera, son espacios de tránsito con connotaciones y límites claros, con los que las obras se han relacionado de diferentes maneras. Imanol, Pama y Santiago han coincidido muy poco antes del montaje. Pama vive lejos, Imanol vive aquí en Barakaldo y Santiago vive cerca.
Estos días de octubre, Santiago y yo trabajamos en el mismo local. En los últimos días, mientras yo pensaba cómo acercarme a la escritura, haciendo todo menos escribir, Santiago intentaba alejarse lo más posible de la tela para ver lo que estaba haciendo. Ahora necesita su móvil para cubrir la distancia y comprimir la escala. La cámara se convierte en su mirada lejana. Santiago ha titulado la pieza Sa Bouche II (diálogo) y es parte de una serie anterior sobre la figura de Gore Vidal que no era una boca cualquiera. Para la pieza. Santiago se sirve de dos telas de parapente como base para coser dos bocas de gran tamaño y los trazos son pedazos del mismo material textil.
Las obras de Santiago y de Pama están pensadas para relacionarse con el viento, que en esta zona del edificio, en invierno, suele ser particularmente fuerte. La pieza de Pama también es parte de una serie anterior; una serie de arpas eólicas que empezó en Patagonia. Una cuerda tensa entre las paredes del cilindro capta las vibraciones provocadas por el viento y las reproduce a través de un altavoz. La copia nace del tacto y la distancia entre el origen y su reproducción se disuelve en la escucha.
He escuchado varias veces a Imanol hablar de su proyecto y siempre quedaba algo por decir. En parte es la paradoja de trabajar con el archivo, que se caracteriza por su extensión constante y en parte es la dificultad de abordar la historia reciente. La obra Stranger than Paradise es una investigación acerca del contexto post-industrial de Barakaldo y para la ocasión Imanol ha diseñado un display basado en mobiliario doméstico, en el cual presenta diferentes materiales y documentos. Algunos de estos objetos están pensados para circular, ser recogidos y llevarse.
Puedo decir que mi trabajo en esta exposición se traduce también en un ejercicio de empatía y distanciamiento como ocurre con el chiste El borracho y la farola, que dice así:
Un hombre ve a otro buscando algo de rodillas bajo una farola por la noche.
– ¿Qué ha perdido?
– Las llaves de mi casa.
El primero se une a la búsqueda. Después de un rato sin encontrar nada, pregunta:
– ¿Está seguro de que las perdió aquí?
– No –responde el borracho–. Las perdí en aquel callejón oscuro.
– ¡¿Entonces por qué las busca aquí?!
– Porque aquí hay más luz.