Jon Ibala
Se define por desarrollar elementos y formas sin un destino fijo, como fragmentos de un cuento que todavía no existe. Su pintura insinúa figuras que nos abren caminos anteriormente inexistentes, los cuales están a la espera de ser nombrados. Son escenas y testimonios de un mundo inventado donde lo formal se convierte en recreo y viceversa. Crea un dialogo entre lo mágico y lo cotidiano, resolviendo de esta forma tensiones entre el orden y el caos, entre la realidad y la magia del juego que dan forma a su figuración.